Miércoles, 26 de Octubre de 2011

Mi hijo no quiere hacer caca en el váter

Esta es sin duda una de las quejas más comunes de los padres a partir de los dos años y medio y tres. Los niños tienen relativa facilidad para pedir el pis pero no suele pasarles lo mismo con la caca. Esto hace que muchos padres se desesperen, sin saber muy bien que hacer. “lo he probado todo, con premios, castigos, obligándoles…”. Además no siempre hay una comprensión por parte del colegio, que pueden presionar para que el niño no lo haga en el pañal.

Hay que tener en cuenta que el control de esfínteres y en concreto de la caca no es un proceso fácil para el niño y normalmente suele costar tiempo y paciencia, no significa que tu hijo sea raro ni que sea un problema grave o sin solución.

Es importante valorar si detrás de este problema no hay algún tipo de miedo, ya que entonces de poco valdrán los premios como comprarte algo si haces caca en el váter.

Los más usuales son:

  1. Perder algo suyo. Los niños siente la caca como “suya” y cuando se lo hacen en el pañal, ese algo suyo sigue con ellos mientras que si lo hacen el váter se pierde.
  2. Miedo a que al hacer caca en el váter no puedan parar y salga algo que no debería como “un trozo de tripa”.
  3. Miedo a caerse por el váter o que éste les trague porque es un espacio abierto.
  4. Miedo a que del váter pueda salir algo (monstruo), tener en cuenta que a veces en los anuncios salen cosas del váter

Para poder solucionar el problema en tu hijo es importante preguntarle y saber si tiene algún miedo de este tipo para poder solucionarlo primero. Además hay que tener en cuenta unas pautas que pueden ayudar a que vaya aprendiendo un buen hábito:

  1. La imitación es una de las formas básicas del aprendizaje así que sería bueno que el niño vea a sus papás hacer caca en el váter y ver que no pasa nada. Cuando el tema esté controlado puede volver a recuperar la intimidad.
  2. Comprar un cuento con dibujos sobre cómo funciona el proceso de la comida y como la caca es un residuo que hay que eliminar para no ponernos malitos.
  3. Cuando se haga caca delante de él (sea suya o de otro), decirle adios a la caca, ya no te necesito y con mucha alegría y ceremonia tirar de la cadena.
  4. Comprar un orinal (es menos agresivo para el niño) y decorarlo con pegatinas con él o decirle que es un animal al que hay que darle de comer. Ponerlo al lado del váter, que es el de los mayores.
  5. Sentarse a ratos en el orinal, como un juego para que vaya familiarizándose con él, independientemente de que haga caca o no.
  6. A medida que él se vaya sintiendo cómodo con el orinal hay que darle la instrucción de “como ya eres mayor, cuando tengas ganas de hacer caca, me lo dices y lo intentamos hacer en tu orinal”.
  7. No obligarle, ni mantenerle mucho tiempo porque así solo conseguiremos que asocie negativamente el orinal.
  8. Facilitar que la caca sea más blanda con fibra, un zumo de naranja por las mañanas.
  9. Cuando el niño consiga hacer caca en el lugar deseado hacer un refuerzo positivo diciéndole lo bien que está, lo mayor que es y como lo ha conseguido.
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